Con ello, el Gobierno germano dio luz verde al mayor endeudamiento, con diferencia, en la historia de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, debido fundamentalmente a las medidas acordadas para hacer frente a la crisis financiera y económica que sufre el país.
Los presupuestos alemanes para 2010 suman un gasto total de 325.400 millones de euros, mientras los ingresos calculados por el nuevo Gobierno de coalición entre la Unión -cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU)- y liberales (FDP) solo alcanzarán unos 239.600 millones de euros.

