Aunque la inflación interanual sigue en terreno negativo desde hace cuatro meses, el dato mensual indica un cambio de tendencia, ya que en julio la inflación se situó en el -0,4%.
Este incremento mensual de los precios obedece principalmente al fin de las rebajas de verano, el incremento de los precios de la alimentación, excepto los productos frescos y el encarecimiento de la energía.

