"Algunos de los nuevos instrumentos serán necesarios durante más tiempo que otros", explicó el banquero central. "En vista de la reciente evolución de los mercados financieros y con la correspondiente estabilización en los mercados interbancarios, es inapropiado continuar con el actual régimen, sin aplicar ningún cambio, demasiado tiempo", explicó.
La banca debe prepararse para una reducción "gradual de la medicina que proporcionan los bancos centrales", manifestó Weber, quien matizó que sus declaraciones no deben interpretarse como una señal de que el BCE va a dar un giro en su actual política monetaria.

