La razón esencial de ese incremento del déficit presupuestario fue el bajón de los ingresos (141.500 millones de euros en lugar de 184.500 millones) a causa de la crisis económica, explicó en un comunicado el Ministerio del Presupuesto.
También pesaron las medidas de estímulo tomadas por el Gobierno para afrontar la crisis, que costaron 26.400 millones de euros entre enero y agosto, precisó el Ministerio.
En total, el gasto de la Administración central francesa fue de 237.900 millones de euros, comparados con los 230.500 millones en los ocho primeros meses de 2008.

