"La prohibición de ejercer podría correr el riesgo de engendrar una persecución de la actividad fuera del marco legal", estimó la presidenta de la XII sala del Tribunal Correccional de París, Sophie Helene Chateau.
El tribunal consideró que una "multa muy fuerte" era "más oportuna" que la prohibición lisa y llana de las actividades de sus dos estructuras principales en este país, la Asociación Espiritual de la Iglesia de la Cientología Celebrity Centre (ASES-CC) y de su librería SEL.

