Así, el precio del dinero en el país se sitúa en su mínimo histórico, tras el noveno recorte que ha hecho la institución desde el pasado abril para estimular la demanda interna rusa.
"La decisión adoptada busca hacer más accesibles los créditos para las empresas y estimular la demanda", indicaron las fuentes que atribuyeron la rebaja de los tipos a la suavización de las presiones inflacionistas.

