El banco escocés precisó que ha sido revisada la condición pactada el pasado 3 de noviembre que hacía referencia a la obligación de la entidad de reducir sus activos en 60.000 millones de libras (66.000 millones de euros) si los fondos de su balance a 31 de diciembre de 2013 no alcanzan el objetivo fijado en un 10% ó más.
En su lugar, se ha acordado, pendiente de la aprobación de la UE, que esta reducción de activos sea de 30.000 millones de libras.

