La aerolínea redujo un 30% su facturación de abril a septiembre, hasta los 5.953 millones de dólares (4.000 millones de euros), mientras que obtuvo una pérdida operativa de 500 millones de dólares (330 millones de euros), frente a ganancias operativas superiores a 570 millones de dólares en el primer semestre de 2008.

