Esta medida, que no forma parte del programa de reducción de costes anunciado por el grupo sueco en enero, responde a una caída de las ventas ocasionada por la reducción de gastos de capital que los operadores de telefonía móvil en Occidente y en los mercados emergentes están aplicando debido al actual entorno económico.
La reducción de estos puestos de trabajo implica el cierre de la fábrica Gavle.

