Heineken, el tercer productor mundial de cerveza, sorprendió al anunciar la transacción mediante un intercambio de acciones por 5.300 millones de euros (unos 7.700 millones de dólares), que le permite hacerse al control de Fomento Económico Mexicano (Femsa) y ganó de mano a la británica Sab Miller, que hasta hace pocos semanas se estimaba como la más probable compradora.

