En concreto, Samsung estima que sus beneficios operativos alcancen entre 3,5 y 3,9 billones de wons, (2.150 y 2.400 millones de euros) frente a los pérdidas de 740.000 millones de wons (454 millones de euros) que registró hace un año. Las ventas consolidadas está previsto que alcancen entre los 38 y los 40 billones de wons (23.300 y 24.550 millones de euros), frente a los 33 billones de wons (20.260 millones de euros) logrados hace un año.

