Según ha explicado la FSA, la filial de Standard Life cometió "serios errores en la gestión y control" de uno de sus fondos de pensiones, sobre todo en lo referente a la información promocional distribuida. Como consecuencia, 98.000 clientes que inviertieron en dicho fondo corrieron el riesgo de sufrir pérdidas al no conocer la estrategia del fondo o la "verdadera naturaleza" de las inversiones.

