Se trata de la primera caída en seis años y la mayor desde 1961, el primer año en que se facilitaron los datos sobre este indicador.
Tras este descenso estuvo la fuerte reducción de los precios de la energía y principalmente del petróleo, aunque también influyeron los retrocesos en otros sectores ante el recorte de inversión de capital de las compañías y la disminución del consumo.

