El descenso se debe, en su mayor parte, a la caída en el número de visados de viviendas libres, que pasaron de 208.124 unidades en 2008 a las 76.288 el pasado año, lo que supuso un descenso del 63,35%, mientras que las viviendas protegidas alcanzaron los 34.574 visados, un 22,6% menos que los 44.721 certificados registrados un año antes.

