El fiscal, que a sus 90 años ha decidido retirarse tras 35 en el cargo, ha declarado en un comunicado que el banco reconoció que violó las normas del estado de Nueva York por falsificar los documentos de una institución financiera.
Concretamente aseguró que Credit Suisse permitió que clientes de Irán, Libia y Sudán, entre otros, tuvieran acceso al sistema financiero estadounidense pese a que habían sido sancionados por las autoridades de este país.
