El organismo financiero internacional señala que la crisis económica y financiera en curso continúa perjudicando a los países en desarrollo y constituye una amenaza para la consecución de los objetivos de desarrollo del milenio antes del año 2015.
En respuesta, destaca, durante el ejercicio de 2009 (julio de 2008 a junio de 2009), el Grupo del Banco Mundial superó todas las marcas en cuanto a la provisión de recursos financieros para ayudar a los países en desarrollo a combatir la crisis.
