La caída del déficit de la balanza por cuenta corriente se debió, principalmente, a la corrección del déficit de la balanza comercial y, en mucha menor medida, a la reducción del saldo negativo de la balanzas de rentas y de transferencias corrientes, que compensaron la disminución del superávit de servicios.
En concreto, el déficit de la balanza comercial descendió un 50,5% entre enero y octubre, hasta situarse en 37.328,2 millones de euros. Según explicó el Banco de España, esta evolución se produjo en un contexto de "notable contracción" de los flujos comerciales, con descensos interanuales del 18,9% en el caso de las exportaciones y del 28,8% en el de las importaciones. El déficit energético y no energético también se contrajo
