El beneficio de Deutsche Telekom bajó un 37% en el primer trimestre, respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 480 millones de euros. El mal resultado ha sido consecuencia de la debilidad de sus negocios en Grecia, Rumania y la pérdida de clientes de T-Mobile en Estados Unidos.
La facturación del grupo alemán bajó un 7,7% hasta los 14.600 millones de euros.