La economía española sigue siendo vulnerable al vaivén de los mercados y al contagio de Grecia, Irlanda y Portugal, según Fitch. Además, la agencia apunta tres riesgos que amenazan su rating.
"Las distintas velocidades en la recuperación económica, una creciente resistencia a la austeridad fiscal y las elevadas primas de riesgo hacen que los países que todavía se están ajustando a los desequilibrios anteriores (España) y aquellos con altos niveles de deuda pública (Italia y Bélgica) sean vulnerables a los cambios agudos en el ánimo de los inversores y al contagio de la crisis de los estados más angustiados (Grecia, Irlanda y Portugal)", asegura un informe publicado por la agencia de calificación.