El Producto Interior Bruto (PIB) del país nipón se contrajo entre abril y junio un 0,5% respecto a los tres meses anteriores, en lugar del 0,3% estimado a mediados de agosto. Es el tercer trimestre seguido de contracción de la economía japonesa, provocada esta vez por una caída de las exportaciones.
El retroceso interanual fue de 2,1% contra un 1,3% calculado inicialmente.