En concreto, un total de 271.835 trabajadores se vieron afectados por un ERE hasta julio, en contraste con los 174.964 trabajadores que estuvieron implicados en una regulación de empleo durante los siete primeros meses de 2011, según los datos que constan en el Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Empleo,
Los ERE en los que se alegaron causas económicas (problemas de tesorería o financiación, restricción de contratos, quiebra, deudas o suspensión de pagos, baja productividad o aplicación de medidas económicas) se dispararon un 111% en los siete primeros meses en relación al mismo periodo de 2011, hasta sumar 14.220 expedientes, el 71% del total de expedientes registrados en el periodo.
La principal novedad introducida en la reforma del mercado de trabajo en relación a los ERE es la eliminación de la autorización administrativa anteriormente exigida para proceder a la realización de despidos colectivos o de medidas de suspensión de contrato o reducción de jornada por parte del empresario.
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