Las importaciones chinas subieron un 44,7 por ciento respecto a febrero de 2009, hasta los 86.910 millones de dólares (63.920 millones de euros).
El comercio chino parece haberse recuperado ya de manera prácticamente total del hundimiento vivido por la recesión, como demuestra que los datos de febrero de este año superan en más de un 8 por ciento los registrados en febrero de 2008, antes del estallido de la crisis.