El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha dicho en un discurso que dado el alto grado de desempleo (lleva más de 14 meses seguidos por encima del 14%) y la baja inflación que se mantendrá en 2011, hay razones para "seguir interviniendo" en política monetaria.
Deben evaluar muy bien el coste de los programas de ayuda porque, aunque las compras de activos se han revelado útiles para ayudar a la economía, la expansión del balance de la Fed tiene un impacto negativo en las expectativas de inflación. De hecho, reconoce que la experiencia de la Fed es muy limitada en estos asuntos y que por ello se muestran tan cautos.
